No sé exactamente qué esperaba Lena a pedirnos que escribamos 13 bitácoras sobre El Camino de Santiago. A la hora de escribir mis bitácoras muy a menudo no sabía de qué escribir, sin embargo siempre se me ocurría algo. Luego, pensaba que lo que había escrito quizá no tenía bastante que ver con El Camino. Temía que había ido por las ramas y llegó a escribir sobre la religión otra vez en lugar de El Camino en sí. Pues, pertenecieran a El Camino o no, yo creo que las bitácoras han sido uno de mis aspectos preferidos de la clase y os explico por qué.
Como suelo hacer cuando no me sale ninguna idea para mi bitácora, acabo de leer las de mis amigas y me han puesto el pelo de punta. Estoy tan llena de emociones que me temo que no pueda expresarlas, pero voy a intentar. Estoy muy agradecida por tantas oportunidades que he aprovechado este año: estudiar en este programa y aprender un montón, conocer a unos amigos increíbles, viajar como una loca y simplemente pensar en la vida. Y estoy agradecida por la clase de Camino. (¡En serio, no lo digo para hacer la pelota!) Al leer las bitácoras de mis amigos y pensar en el trocito de El Camino que hicimos juntos me doy cuenta de una lección importante: todos estamos un poco perdidos, pero andamos juntos. Este año he cuestionado mis creencias y he dejado lo conocido por el desconocido y aunque he crecido mucho, me pregunto si ando para atrás. Y no sé. ¿Hay un “para atrás” en la vida? ¿Deberíamos estar “avanzando” siempre o está bien si simplemente vivimos, experimentamos, disfrutamos, aprendemos y pensamos? Yo sé que he hecho todas esas cosas este año. Sobre todo, he pensado mucho… tal vez demasiado. ¿Es posible pensar demasiado? A veces pensar tanto no nos ayuda llegar a ninguna conclusión, pero ¿tenemos que llegar a una conclusión?
Antes de venir a España creí en conclusiones. Mi vida cupo en una cajita; toda fue bien organizada y planeada. Anduve con una dirección. Ahora no. Ahora ando con muchas preguntas y pocas respuestas, pero ¿sabéis una cosa? Ando más contenta y creo en esta sola conclusión: es porque ando con amigos. Vosotros, también, cuestionáis vuestras creencias. Vosotros, también, andáis sin rumbo. Vosotros, también, disfrutáis del momento y no os preocupáis por cuando termine. Vosotros andáis conmigo. Gracias.